Según la Organización Mundial de la Salud, la enfermedad del Mal de Parkinson se ha incrementado de manera significativa en los últimos 25 años y se prevé que para el 2030 el número vuelva a duplicarse. En ese contexto, investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), de la provincia de Tucumán, hallaron una molécula que podría significar combatir exitosamente a la enfermedad que, hasta el momento, no se descubrió una cura.

En términos científicos, con estudios en el Instituto de Investigación en Medicina Molecular y Celular Aplicada (IMMCA), se realizó una prueba a partir del uso del antibiótico tetraciclina demeclociclina (DMC), quien hasta el momento tiene la propiedades de protección. De ser así, con la implementación de la molécula desarrollada, se estima que se pueda detener el avance de la muertes de las células.

La investigación se llevó adelante gracias a la participación de la doctora bioquímica del Conicet en el IMMCA, Rosana Chehín, en conjunto con colegas franceses, Bruno Figadère, Raisman Vozari y Michael Patrick.

Rodrigo Tomas-Grau, uno de los principales autores del estudio y becario posdoctoral del Conicet en IMMCA, manifestó a Télam que en base a resultados previos de análisis se supo que el antibiótico “tetraciclinas” posee “capacidades neuroprotectoras”, lo que se utilizaría para “un uso potencial tanto para Parkinson como para Alzheimer que son las dos enfermedades que estamos investigando”.

El investigador sostuvo a dicho medio que la mencionada molécula “impedía que la proteína alfa-sinucleína (aS), presente en unas células cerebrales llamadas dopaminérgicas, comience a agregarse de forma tóxica, que es lo que puede desencadenar el Parkinson, o sea que interfiere en ese proceso”.

En esa misma línea, Tomas-Grau agregó que, en conjunto Instituto del Cerebro de París se recurrió al procedimiento de sintetizar una nueva molécula a partir de la demeclociclina que no tiene capacidad antibiótica, es decir que le modificamos un par de cosas de su estructura química para quitarle esa capacidad”.

Vale mencionar que el experto en la materia explicó que la enfermedad del Parkinson es una afección “crónica y progresiva”, por lo que recetar medicamentos no debe ser posible ya que derivaría “a otro problema que sería la resistencia a esos antibióticos”.

En ese contexto, a medida que la investigación avanzaba, no sólo descubrieron que la capacidad neuroprotectora de la tetraciclinas era efectiva, sino que sus propiedades superaron las expectativas respecto a la demeclociclina, siendo que funciona mejor que dicho fármaco.

Tomas-Grau adelantó que la primera fase de la investigación llegó a su fin, a la espera del siguiente paso, que consistirá en pruebas con ratones transgénicos que presentan enfermedades similares al Parkinson. En ese sentido, la etapa continuará con “estudios pre-clínicos” con la finalidad de comprobar la “eficacia y seguridad” del tratamiento.

El Mal de Parkinson, una enfermedad sin cura

Una de las enfermedades a las que más atención hay que prestarles y crear conciencia sobre aquellos que la padecen es el Mal de Parkinson, que según datos aportados por el Ministerio de Salud de la Nación, afecta entre el 1 y 1,5% de la población mayor de 65 años.

El síntoma más común suele ser el temblor en una mano, sin embargo, las personas que padecen esta enfermedad también pueden manifestar cierta lentitud en sus movimientos, rigidez o una pérdida del equilibrio.

Además de los problemas motores, un paciente puede experimentar síntomas no- motores en cualquier momento de su enfermedad. Entre ellos, se pueden destacar la disminución del olfato y el gusto, estreñimiento, sueños violentos y vividos, alteraciones en la memoria y depresión. Es clave poder reconocerlos de manera precoz y tratarlos, ya que afectan la calidad de vida de estos pacientes.

 

 

Fuente: Crónica.