ESPECTÁCULO

Moria Casán: “La pandemia me hizo entrar en una quinta dimensión”

@Rfilighera

Llega a su camarín del remodelado teatro Multitabaris para realizar un gran éxito en plenos tiempos de pandemia -por estos días suspendido hasta nuevo aviso- y a 30 años, por otra parte, del consagratorio debut de “Brujas”. Un espectáculo capital de nuestros escenarios que sigue convocando un interés in crescendo, sobre todo para las jóvenes generaciones de espectadores.

Protocolos mediante, Moria Casán saluda a sus compañeras de elenco y deja sus cosas a su ultra fiel asistente y agente de prensa Maxi Cardaci. Ella se acomoda en un gran sillón, con ese glamour tan especial que adquiere, con el paso de los años, mayor envergadura de sugestión. 

Atiende a DiarioShow.com con el distanciamiento social que imponen los tiempos que vivimos y la consultamos con agenda abierta.

-Volvió “Brujas” con todo. ¿Se esperaba esta convocatoria ante esta emergencia sanitaria?

-Si, absolutamente. Yo decreté que de la única manera que me iba a subir en una obra, en estas circunstancias especiales que vivimos, iba a ser con las “Brujas” clásic. Y así sucedió. Por otra parte, estaba convencida que iba a tener mayor fuerza que en el año 91. Ya que ese bozal sanitario que transportamos hoy se convierte en un enorme eco y en el que se sienten hasta los latidos del corazón del público. Todos están muy atentos; nadie hace uso del celular o de degustar los clásicos caramelitos. Es como una misa, el desarrollo de un ritual y que les sirve, además, de catarsis. Les ahorra psicólogo, hasta el punto tal que muchos, nos han contado cuando nos retiramos que han visto 10 veces esta nueva versión. Me lo imaginé y acerté: esta es la versión que ha concitado mayor interés.

Ante la pregunta sobre cómo espera que responda la taquilla en estos tiempos tan restringidos, respone: “Nosotros, como el resto de la actividad artística, nos estamos manejando con el correspondiente aforo. La gente se cansó bastante de permanecer en sus casas y necesita vincularse con esa magia tan especial y movilizadora que es el teatro y ‘Brujas’ cumple con todos los requisitos para entretenerlos. Tenemos aforo reducido, nuevos horarios y la gente viene con la misma intensidad que cuando estrenamos”.

“Brujas” volvió a las tablas y volvió a ser un éxito.

-¿Esta pandemia modificó algunas circunstancias puntuales de tu vida?

-Me hizo entrar en una quinta dimensión, aunque ya me encontraba, en realidad, en esta línea. Por otra parte, soy consciente de mi extrema finitud, debido a ello es que tengo un modus operandi y que está centrado en el poder disfrutar de todo lo que me acontece en el momento. El “ahora”, en definitiva es la filosofía de toda mi vida y el planeta nos venía hablando desde hace tiempo, aunque nosotros no lo escuchábamos. Yo venía diciendo que me humillaba muchísimo que un mosquito nos pudiera matar. Qué paradoja del destino: en los tiempos que vivimos dos gotas de saliva pararon al mundo. Sin tener miedo, ni pensar en la muerte, ni ser panicomanía, reitero, una circunstancia, supuestamente nimia, dos gotas de saliva atentaron contra todas las actividades de la humanidad. Para mí es el “apocalipsis-nice“, que quiere decir “agradable” en inglés. Yo vivo en una situación agradable porque estoy en una reserva ecológica oxigenada al máximo, nado en mi piscina 40 metros al día, estoy premiada por el universo y transito la nueva era que llamo “covida” con salud; mi hija y mis nietos están sanos y no nos falta nada. Lo único que esta pandemia instaló de manera muy firme es mi continuo agradecimiento al universo por darme tantas cosas en la vida. Y lo agradezco cada media hora de mi existencia y reflexiono una y otra vez: qué bueno ha sido el mundo conmigo. Me lo merezco. De eso estoy segura.

La argentinidad

-¿Pensás que las relaciones de pareja han sido perjudicadas por esta pandemia?

-Con claridad te digo que a mí ninguna emergencia me perjudica si yo no se lo permito. Y en función de esto, incrementé la clandestinidad en el amor; antes mostraba mucho y ahora, prácticamente nada. Podré ser muy mediática pero hace mucho tiempo que lo privado no lo muestro. Después bueno; depende de cómo es uno en cuánto afecta tus relaciones. El sentido de la responsabilidad, el respeto a mí y a los demás lo tuve siempre. No hago cosas que no debo hacer, no se me ocurre incurrir en alguna anormalidad. Por otra parte, para la gente que no se tolera, en un espacio chico, su sanidad mental puede empezar a deteriorarse. Hay muchos casos de gente que está más enferma de la cabeza que de covid.

-La sociedad argentina, en su conjunto, ¿acompaña este proceso con sus cuidados personales?

-Creo que sí, aunque siempre hay inadaptados que van a hacer cosas que no se deben hacer pero en líneas generales, la sociedad argentina es muy respetuosa de todas las normas. Toda la gente que conozco es súper obsesiva de los protocolos. Y ya nos acostumbramos al barbijo que, desde el vamos, es para mí el bozal sanitario. Acompañamos, sin embargo, hay en el ADN argentino algo que siempre persigue al contrasentido.

-¿Se agudizó la grieta política en tiempos de pandemia?

-No creo que la grieta se haya agrandado por el tema pandemia. En nuestro país, siempre, existió la grieta. Tampoco me parece atinado capitalizar la enfermedad para llevarla a un terreno político. Me parece una actitud muy baja. Los políticos argentinos están farandulizados de una manera total. Las grietas están de un lado y del otro de la General Paz. Este es un país muy sainete en todo. La grieta va a seguir existiendo en todo: fútbol, economía, política, cine, comida. Milanesa o caviar: es el espíritu argento.

Sentimientos

-¿Cómo definirías tu presente amoroso?

-Es óptimo, el mejor de mi vida. Autosatisfacción diaria con todo tipo de cosas, incluso lo sexual. También música y lectura a más no poder. Pero lo sexual ocupa un lugar fundamental.

¿Como analizás la posibilidad que el hombre pueda ser padre a los 80 años (caso Alberto Cormillot, o sus antecesores como Chaplin e Ives Montad)?

-Me parece maravilloso. En primer término, la edad es algo que el ser humano no elige. Yo no le doy ninguna bola. Es algo que está en tu documento de identidad, no creo en las edades y me parece muy bajo que se lo critique a Cormillot con ese cliché berreta (distorsiona la voz): “Es muy grande, va a ser abuelo”. ¡Cómo atrasan, que involución, que cotillón mental!.

-¿Te emocionó la carta que te envió una niña canadiense de 14 años?

-Que una niña canadiense me tenga como héroe me encantó. Sin proponérmelo llego a todas las generaciones. Es muy fuerte. Poder llegar tanto a una niña como a un abuelo, a todos; sin mendigar amor. Hay mucho arrastrado por ahí que está tirando miguitas todo el tiempo pidiendo que lo quieran, a gritos. El amor se crea porque hay una reciprocidad y una simpatía mutua. Los niños me deben ver como un dibujito animé japonés gigante. Además, siempre algo que venga de un niño me emociona.

-¿Qué tenés pendiente en tu carrera?

-Me gustaría que mi hija me dirigiera en cine. Sofia es muy buena. En cuanto al género, yo soy una dramática. Y si bien me he ganado muchos premios en la veta del humor en todos los rubros, en una oportunidad Daniel Tinayre me dijo que yo tenía muchas condiciones para los roles dramáticos y que tenía una onda como la (Ana) Magnani. De lo que no tengo ninguna duda es que Sofía tiene una relación creativa muy fuerte con el cine y, ella, no tengo la menor duda, va a poder transitar con su talento también la dirección. En el teatro, en cambio, encuentro mi hábitat natural. Me gusta trabajar hasta lo más mínimo en cada uno de los personajes, y puedo sacar cosas impensadas de ellos. Sin embargo, ahí si que me gustaría dirigir pero, tampoco, se convierte en un sueño.

-¿Qué sensaciones te arrojó el debut de tu nietita, Elena, en el cine?

-Me llenó de amor, y a esto se le sumó una nueva conquista del Cóndor de Plata de parte de Sofia por su trabajo en “El cuidado de los otros”. Elenita hizo esa película 6 años atrás. Yo la ví cuando se estrenó siendo ya prácticamente una mujer, y en la pantalla había apenas una niña. Me encantó”.

Elenita y Sofía, sus debilidades.

Moria no descansa nunca y, en este sentido, siempre se encuentra elaborando ideas, proyectos, para alimentar aún más su trayectoria. En este sentido, nos comentó: “Por un lado me han convocado para participar en tres proyectos de Netflix, pero con esta circunstancia de la pandemia, quedaron nuevamente congelados”. Cabe señalar que en dos de ellos la One va a compartir trabajo protagónico con dos figuras encumbradas del Hollywood contemporáneo.

Sin embargo, Moria sostiene que “por el momento todas mis energías están centradas en “Brujas”, un material que se convirtió en un fenómeno social y que excede el teatro de texto, instalándose, entonces, como una suerte de ritual escénico. Estoy muy feliz por esta etapa de mi vida y, también quiero seguir apostando en gira por todo el país con el espectáculo ‘Moria Drag Night’. Para mí todo es encantador, mágico y misterioso”.

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